Historieta Ameghino – 4

Pocos días después, Ameghino cumplió su promesa y me visitó en el gabinete, en un nuevo sueño.

-¡Buenas tardes, Fernanda! ¡Dichosos los ojos que la ven!
-¡Buenas tardes, Florentino! ¡Qué piropo! Es la primera vez que lo veo tan feliz
-Es que estoy contento, usted me dijo que me mostraría algunas cosas que tiene en este gabinete y que me devolverían la sonrisa, ¿no es así?
-Absolutamente cierto. Venga, acérquese, ayúdeme a bajar estas cajas.
-Sí, cómo no. Mmmm…, vidrio, metal, loza, cuero, pizarra…¿qué significan estas etiquetas?
-Es la manera en que clasificamos los materiales que encontramos en la excavación de su casa.
-Ah, qué interesante… Claro, en mis tiempos no encontraba vidrio, ni loza, ni pizarras…
-No, porque usted no se dedicaba a la arqueología histórica. Las primeras excavaciones en sitios históricos de nuestro país recién se llevaron a cabo a fines del siglo XX.
-¿Y esto es lo que me quería mostrar?
-Sí, mire. ¿Qué le parece este pedacito de cuero?
-A ver, a ver… Oh, no, no puede ser… pero, ¡sí!
-¿Qué? ¿Qué es?
-¡Con este cuero trabajaba mi papá! Él era zapatero, ¿sabe?
-Sí, Florentino, lo sabía. Está emocionado, le tiemblan las manos…
-Nunca pensé que volvería a tocar las herramientas de trabajo de mi padre, es increíble.
-Espere a ver esto.
-¿Qué es?
-La pizarra.
-Pero… pero…¡ésta es la pizarra que mis hermanos y yo usábamos en la escuela! ¡Ay, esto es demasiado, no lo resistiré!
-Bueno, si se va a poner mal no le muestro nada más.
-Muéstreme, muéstreme, estoy exagerando un poco, ¡ja, ja!
-¡Florentino, usted es terrible! ¡Se está comportando como un chico!
-Es que todos estos objetos pertenecen a mi infancia, ¡me siento transportado a 1860!
-¡Es la magia de la arqueología!
-Sí, reencontrarnos con nuestro pasado tiene algo de mágico. ¿Qué otras cosas hay en estas cajas?
-Déjeme ver… aquí está… ¡su refresco favorito!
-¿Qué es eso?
-Su botella de refresco, ¿no la reconoce?
-¿Refresco?
-Sí, acá dice: “Bebida sin alcohol, Monti Hermanos”
-¡Pero eso no lo tomé yo!
-¿Está seguro?
-¡Por supuesto! No vaya a pensar que todo lo que encuentra en mi casa lo usé yo, es demasiado simple su razonamiento.
-No, no, ya sé que después que su familia se mudó, la casa fue habitada por otra gente. Lo que pasa es que usted es una gran figura de la ciencia y cuando encuentro algo lo primero que hago es asociarlo con el gran Ameghino. Pero ese entusiasmo dura un segundo, enseguida estudio a qué época pertenece, a qué profundidad lo encontré…
-Y después de esos análisis descubre que ese objeto que encontró no es mío, ¡menos mal!
-¿Por qué se siente tan aliviado, Florentino?
-¡Porque pensé que, de acuerdo con estos hallazgos, usted iba a escribir en su informe que yo usaba crema Pond’s!
-¡Ja, ja, ja! Pero, este pote de crema… ¿no sería de su mamá?
-Ay, Fernanda, usted sí que, como dicen ahora, “si no la gana la empata”, ¡ja, ja!
-¡Ja, ja, ja!

El sueño fue tan gracioso que desperté riéndome. Me encantaría estar en condiciones de afirmar, sin duda alguna, que esos objetos fueron usados por Florentino. Los encontramos en su casa y corresponden al período en el que su familia la habitó, pero eso es todo lo que sabemos hasta el momento. Y ahora los invito a ver las fotos de estos hallazgos.



Propuestas para el docente: a partir de la observación de las fotos de los artefactos encontrados en Casa Ameghino 1, trabajar sobre el concepto de cultura material. Analizar el contexto histórico-social de Luján desde mediados del siglo XIX a principios del siglo XX.